Tenía tres pelos

Tenía tres pelos, Antón Pirulero
tenía tres pelos, bajo su sombrero
y tu le pintabas
con tu lapicero
primero los ojos,
la boca
y colgando, como dos regueros
pintabas las piernas, con sus zapatos
de lazos negros.
Pintabas los pelos de Antón Pirulero
y yo te miraba como ibas creciendo.
Pintabas tres pelos de Antón Pirulero
y yo te miraba
y no sé si el tiempo
pasaba o venía
a pintar muñecos.
Madrid Noviembre de 1995