Mariposa

El tiempo pasa

y en el tiempo la vida también pasa.

La mariposa espera en su crisálida

remolonea

hace ejercicios con sus alas

porque ha de salir

romper la piel del agua

y empujada por el tiempo, mostrarse

hermosa, coloreada

curiosa e impaciente.

Desde fuera el sol la anima

con su mano cálida

pero la mariposa no sabe que el tiempo pasa

se acurruca

se espanta

mientras, el tiempo la llama

para que rompa la sábana

para que salga y mire

para que piense y haga.

Noviembre 2001