Despedida y cierre

Recientemente he recibido la notificación de WordPress de que se acaba mi suscripción para mantener abierto el hilo que nos une. Me ha costado tomar la decisión porque con este o con otro nombre, mantengo este blog desde 1995. Visto así, con perspectiva, son 25 años escribiendo de muchas cosas: política, cocina, Ubuntu, informática, poesía, siempre poesía y en esta última época solo poesía, pero llega un momento en que empiezas a no ver el sentido a lo que haces y deseas abandonar. Me venía pasando hace tiempo y la noticia de tener que renovar me ha puesto frente a la decisión que no tomaba por inercia.

Cierro este blog, si no fuera un boomer usaría la cuenta de Twitch que me abrí no hace mucho y seguiría por ahí intentando hacer llegar mi poesía a más gente, pero no tengo ganas. Es así de sencillo, he perdido el interés, o las fuerzas, tanto da, de seguir con la poesía. También se fue hace mucho la inspiración y hace años que no escribo nada que merezca la pena, aunque visto en perspectiva quizá nunca haya escrito nada que lo mereciera. Creo honestamente que no, al menos yo estoy orgulloso de muchos de mis poemas y de muchos de mis textos literarios o de análisis, pero hay un tiempo para cada cosa y el de este blog ha llegado a su fin.

La mayoría de los visitantes sois ocasionales, llegáis hasta aquí buscando una receta o un poema para vuestra hija… pero sé que algunos sois seguidoras fieles de lo que escribo. Lo siento, en el universo de vuestras lecturas se apaga esta estrella para convertirse en una enana blanca. Os dejo un poema:

No estaba brillando tanto que mi muerte tuviera efecto

la luz viaja a su propia velocidad por el espacio

y tú solo debes esperar el destello

el instante íntimo

que te recuerde el poema que tuvo sentido

en su viaje desde mi corazón hasta el tuyo.