Drogas

De vuelta a casa solo en mi coche
pongo música tan alta como puedo,
necesito la ducha de sonido que me limpie
el barro diario y la costra del dolor.
 
De vuelta a casa el deso de huir crece 
como la espiga lo hace en el campo
silvestre, enérgica
necesito una dosis extra de calma interior
una razón poderosa
o un impedimento insalvable.
 
De vuelta a casa oigo la nada que proporciona la vida
ese ingente universo oscuro y silencioso
y necesito llenar el vacío con  luz
para que expulse todo el hastío.

De vuelta a casa solo en mi coche
sé que estoy alienado y triste
y combato el dolor con rock,
la música penetra en mi cuerpo
como una droga anestesiante:
 
"qué te voy a decir
 si es que acabo de llegar
 para ser un pez
 empecé por las espinas"