Al pairo

¿No se ofrecen los barcos indolentes
al viento
cuando aparejan las gavias
a barlovento?
Estoy al pairo de tu besos
esperando paciente que vuelvas
que mires la estela de mi viaje
que me empujes suavemente
todo el trapo arriado
deseándote, mirando el horizonte
confundiendo el cielo y el mar y tu piernas y tu sexo.
¿No esperan los barcos que amaine
el temporal
poniendo proa a las olas?
Temo que el tiempo sea más largo que mi propia vida
que todo se aleje progresivamente
que nada termine siendo
realmente
que tú no seas
que no vuelvas
y así me quede yo al pairo, como un velero inerte
que ya solo espera
que pase la tormenta.