Balance deudor

¿Cuántos besos me he ganado?
¿Cuántos recibí inmerecidamente?

Durante las noches frías
vendí mi alma a los abrazos
recibidos egoístamente
entregados sin apego.

Luego el sexo cotidiano
la mente huida
el cuerpo distante
la piel fría.

Durante los días nublados
vendí mi alma como ganga
con tal de ver la luz entre tus piernas.

¿Cuántos besos di que fueran honestos?
¿Cuántos entregué mercenarios, asalariados?

Durante las tardes solitarias
deseé codicioso mentir en tus labios
y así esquivar la nostalgia.

Ahora es tarde.

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