Recordatorio

Cada vez que me pierdo
me salva la ternura
cuando la tormenta me levanta los pies del suelo
y no te oigo
cuando siento que nada me devolverá la calma
me salva la ternura
cada minuto que deseo la luz
y no la encuentro
cuando la sangre me ciega
cuando la fiebre me tumba
me salva la ternura
abrir los brazos
cerrar los ojos
llorar
perdonar.