Vanidad

Quería haber sido un poeta laureado
como los que veo en los periódicos
orgullosos de su mérito
rodeados
queridos.
 
Quería haber ganado el premio y ver mi libro
en manos de todos
por la calle, en los autobuses
abandonado
en un banco
para otras lecturas.
 
Quería haber sentido la gloria
punzante del reconocimiento
y recibí el lacónico mensaje:
mi nombre no estaba en el parnaso
ni siquiera una pequeña mención que me  sirviera de linimento
apenas un agradecimiento.
 
Ya sé que hay una poesía íntima
destinada a un consumo escueto
restringido
una poesía que va como una flecha
a un solo objetivo,
pero me dio por soñar
y aquí me encuentro
en mi Icaria solitaria
tejiendo este apósito de palabras
para que me alivie
para que me consuele.
 
Quería haber volado tan alto
que me olvidé de la regla básica
la gravidez intrínseca
y me acosté junto a ti esperando el atardecer
sin derramar una lágrima.