Retazos

Ahora sí, miro de frente la línea que cruza el desierto
los ojos llenos de arena
las manos tensas.
 
Cada tarde cuando regreso a casa veo el perfil de las montañas bajo las que vivo
antes hermosas entre las nubes de primavera
ahora solo un lienzo al sol del atardecer.
 
Ahora sí, noto claramente que había un límite y que se acerca
la boca reseca
el cuerpo dolorido.
 
Cada mañana el sol se abre hueco en mis pupilas
antes desde el asiento incómodo del autobús
ahora mientras oigo música africana en mi radio.
 
Ahora sí, siento que tengo más recuerdos que planes
los hombros caídos
la frente baja.
 
Cada noche me propongo el esfuerzo del sueño cálido
antes el sexo enamorado y abundante
ahora la calma deseada.
 
Ahora sí, los poemas no son un rio caudaloso
sino más bien largas retahílas de ideas que me salen de la cabeza
cuentas ensartadas en cordel invisible que me esconde la razón de lo que encadena
que me impide ver el poema completo
el sentido de las palabras y su orden
la necesidad de los ciclos de día y noche
el tiempo que pasa de una manera lineal tras cada círculo.