La senda que retrocede

No quiero volver nunca
rodear la loma y encontrarme la cerca semicaída
volver a cargar el silencio a la espalda cada noche.
No quiero volver nunca
vislumbrar la misma tarde, el mismo estío, la misma rosquilla
volver a tirar con mis manos de la paciencia.
No quiero volver nunca
tener que girar la vista al paso de las horas que ruedan por la pendiente
levantar de nuevo el muro de la melancolía.
No quiero volver nunca a volver
pero no soy capaz de sacar los pies de la senda que retrocede.
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