Despedida

Es tiempo de descansar y además vengo notando que ya no os llego al corazón. No por una extraordinaria percepción telepática que no poseo, simplemente viendo el número de lecturas del canal, sé que habéis tomado partido por el roce de la arena en los pies, la exuberancia del paisaje en los ojos, el sexo caliente del verano, todos y cada uno de los gozos del cuerpo, osea del alma. Tenéis razón y buen gusto, yo también me voy, pero os prometo que como Odiseo volveré, y mientras vosotras encendéis el sol, yo os despertaré cada mañana con una poesía. Las más veces triste, ya lo sé, pero esperanzadas. Recordad que el viaje siempre es interior.

Recitado