Tumbos

No se puede uno estar quejando cada día, pero la verdad, hay veces que dan ganas de no parar. Esos días que no deseas que nadie te diga; ¡no será para tanto! Pues no será, pero parece ser. Pero es verdad todo tiene final y es posible que hoy lo tenga, al fin y al cabo dormir es eso, tirar los dados de nuevo buscando el 7, girar la rueda de la enorme ruleta, esperar que aletee la mariposa adecuada en el delta del Mekong. Pierdo la esperanza a la misma velocidad que el pelo, o quizá la convierto en ceniza volcánica como la que paraliza la Europa paralizada. Mal día, mala tarde y por eso me he pasado un rato buscando en Jamendo (Música gratis para compartir) con mi reproductor libre Rhythmbox en mi equipo con Linux. Un paseo para disfrutar y evadirme y he dado con Mariskada y he dejado que el atardecer me hiciera de bálsamo oyendo como los chavales dicen verdades como puños.

Dar tumbos por la libertad para encontrar refugio. Cualquier día me voy a poner a escribir unos versos para quitarme la rabia.

40.744857-3.794316