Las pequeñas cosas

Domingo regresando al pasado y reviviendo mis experiencias de formador. Moderadamente satisfecho teniendo en cuenta la falta de ritmo, los años de banquillo y que el tema no era, no estaba, en el cuore de lo que hacía en su momento. Teniendo en cuenta que ando reorganizando mi vida, ha sido un buen paso.

Teresa me escribe por el Facebook y me pide la dirección de este blog que le ha recomendado Enrique y me soprende ver que los amigos siguen frecuentando este rincón azul. Me recuerda que debería escribir más y así hacer el sortilegio de las penumbras.

Prometo algún capítulo más del libro.