Abaratar el despido

La obsesión con abaratar el despido es enfermiza en este país.  El último absceso ha sido el del gobernador del Banco de España.

Dice este angelito que el problema de que tengamos un paro tan alto en el país es que los costes del despido son muy altos. Hay que ser un indocumentado de tomo y lomo o un sinvergüenza de tamaño XL para decir semejante majadería. Me inclino por la falta de ética de nuestro gobernador. Hablando de todo ¿cuál es el origen democrático de este alto cargo del Esto? ¿Quién lo elige? ¿Ante quién rinde cuentas? Reyezuelos pseudodemocráticos que se atreven con casi cuatro millones de parados gracias a las inmoralidades de un sistema económico injusto y de un modelo financiero inmoral a decir que los trabajadores deberían irse al paro con una mano delante y otra detrás. Luego les oyes en las tertutlias y se amparan en que de vez en cuando «hay que tomar medidas impopulares» para sanear la economía. ¿Son las medidas impopulares mejores para la población?

Este desastre económico es la crónica de una muerta anunciada. Un sistema insostenible medioambnientalmente que desde hace décadas denuncian los ecologistas, un modelo económico profundamente injusto que las organizaciones de izquierda han puesto blanco sobre negro desde la segunda guerra mundial hasta la fecha y por último y no por ello menos importante, un entramado financiero organizado para expoliar en beneficio de unos pocos. El sistema capitalista no se puede, no se debe reformar,  sólo cabe el derribo controlado y no estaría mal empezar por el encarcelamiento de los culpables, aunque sean amigos del gobernador, la nacionalización del sistema bancario y la indutria de producción energética. Suena antiguo, pero menos que el abaratamiento del despido.