Otra vez la tela de araña

Hace un par de días recibí la llamada de un cliente de la Universidad de Sevilla con quien había compartido unos minutos en la última feria. Anduvimos hablando de temas técnicos y comerciales y al final de la conversación me preguntó:

¿Tú eres el Francisco Molinero que traduces Ubuntu?

Si, e inmediatamente me di cuenta de que le conocía desde hace mese por colaborar con las traducciones.

Me admira tu trabajo, me dice. Gracias -se las doy de corazón- eres la primera persona que me reconoce.

El mundo, la vida, está plagada de conexiones sutiles, pequeños hilos que se tejen y que esperan pacientemente que se los roce para avisar que alguien pasea por la tela de araña