Caldereta extremeña

Después de la fiesta, Trini nos preparó una caldereta extremeña. No tenía de todo, así que hubo de conformarse, pero si hubiera tenido la lista de la compra hubiera sido:
CARNE DE CORDERO, 1 kilo
AJO, 5 dientes
VINO BLANCO SECO, 1/2 taza
ACEITE DE OLIVA, 6 cucharadas
PIMIENTO MORRÓN, 1 unidad
HOJA DE LAUREL, 2 unidades
PIMENTÓN PICANTE, 1 cucharadita
PIMIENTA NEGRA EN GRANO, 8 unidades
COMINO, 1 cucharadita
SAL

Ella no tuvo pimientos y si tomate, y le salió estupendo.

El cordero estaba cortado en trozos pequeños y éstos se sazonaron generosamente. En un caldero de hierro con aceite, empezó por freír los ajos, pelados y enteros. Una vez fritos, los sacó y los reservó. Echó los trozos de cordero y el hígado entero y lo rehogó a fuego vivo, removiendo con la espumadera, hasta que estuvieron ligeramente dorados. En este punto separó el hígado y echó la cebolla picada y el laurel, dorándolo todo en el aceite y espolvoreándolo todo con el pimentón; añadió el vino (casi un litro) y continuó removiendo el cordero con la espumadera, mientras el vino se iba reduciendo. Le añadió la harina y, después de rehogarla con la carne la mojó con el caldo. Estuvo cociendo cerca de una hora. Mientras cuece la caldereta se machacan, en el almirez, los granos de pimienta, los ajos fritos reservados, unas gotas de aceite y el pimiento morrón. Una vez bien majado, se agrega el hígado frito y se hace una pasta finísima, que se diluirá con la salsa de la caldereta o bien con un cacillo de agua caliente si aquella escasea. Añadiremos esta pasta al cordero, que estará ya tierno. Un poco de perejil picado por encima, unos diez minutos más de cocción y la caldereta estará terminada.