De madrugada

Me desvelé a eso de las cinco de la mañana y como hacía tiempo que no me pasaba, ya sea por una vida más tranquila, ya por el colchón nuevo, me pongo delante del teclado y me curro el cambio de redverde a su nueva ubicación que por ahora le salva de morir en el intento.

Aprovecho para revisar blogs de los amigos y dar una vuelta por la red, Una excusa que se declara filonavideña y donde quiero dejar un comentario pero no puedo, La bestia muda que lo está y Marihuana que parece que cada vez cosecha más comentarios -firmas le llama ella-.

Recibí mensajes navideños vía sms de María, de JR y de Pablo y Maripaz. No les contesté a ninguno, no suelo. Agradecido a todos, a todas desde aquí.

Al final la cena tuvo entradas a base de navajas y cigalas a la plancha, setas con espárragos y pimientos de padrón, mejillones y berberechos al vapor. De segundo Lubina al horno, pan de maíz y los tradicionales dulces navideños. Se regó con un cariñena que estuvo bien y rematamos con valdepeñas bajando el listón demasiado. Hablamos de vinos, de casas, tuvimos regalos, nos entró el sueño y como no podía ser de otra manera, terminamos en la cama. Hemos cumplido tan bien como pudimos, eso sí, sin oír las memeces del borbón y así evitar esa sensación tan desagradable de la vergüenza ajena.

Al final conseguí poner fluxbuntu como distro ligera, aunque no me termina de gustar, sigo en ello.