Viernes sin intrigas

Me está costando engancharme a la política diaria, rezuma cierta banalidad que me repele. Está más interesante el movimiento económico mundial. Los economistas tienen fama de predecir con cierta exactitud el pasado, así que dentro de unos meses, si todo este tinglado de hipotecas basura, préstamos excesivos y cachondeo económico se derrumba y nos mete en otro ciclo de depresión (con el correspondiente sufrimiento de los que menos tienen) ellos nos explicarán lo evidente que era todo y la ceguera que tenían los responsables de la cosa económica. Por ahora silencio valorativo.

Desde que veo las estadísticas del blog me doy cuenta de lo que más interesa y lo que menos. En el top del ranking, el sexo, luego la cocina, después la informática y a lo lejos, como el arpa en el rincón olvidada, la poesía. No sé si me desanima o me reivindica, así que apuesto por la poesía, o el sexo, que son la misma cosa. Para los que gusten de mezclar os aconsejo esta receta:

12 langostinos frescos
75 gramos de carne de langosta fresca
50 gramos de carne de cangrejo (fresco mejor)
25 gramos de caviar
Una cucharada de curry de Madras
El zumo de un mango
El zumo de un limón
Una cucharadita de jengibre fresco rallado
25 gramos de almendras tostadas
4 cucharadas de nata líquida
3 cucharadas de Oporto
Un poco de sal
Pelar los langostinos en crudo y cortarlos en láminas muy finas y depositarlos en un recipiente de porcelana, al igual que la langosta y el cangrejo.
· Agregar los zumos de mango y limón, así como el jengibre y la sal. Dejar en maceración durante una hora.
· Mientras, en otro cuenco de porcelana poner juntos el curry, la nata, el oporto y el jengibre y echar esta mezcla sobre los mariscos.
· Revolver suavemente con cuchara de madera.

Con este cuenco iros a un sitio cómodo, os desnudáis y primero uno y luego el otro se tumban boca abajo, sobre el valle que forma la columna, desde el final de los glúteos hacia arriba iremos depositando el contenido de nuestro plato de marisco luego poner las almendras por encima ligeramente machacadas y el caviar.  El resto es sencillo, solo queda disfrutar con la lengua y con los dedos.