Funambulistas

Pasar todo el día en el filo de la navaja es muy cansado. Como ese funambulista que espera con temor que el siguiente paso sea fatal. Así ha sido mi día hoy, presagiando la caída que nunca ha llegado y por eso el dolor de cabeza, la sensación de tensión y la acumulación de fracasos chiquititos que no se habrían dado de no ser por la disposición a fracasar a lo grande.

De aquí solo se sale oyendo a The Beatles con su Nothing’s gonna change my world que es bálsamo y recuerdo de cuando nos juntábamos en casas de unos u otros para oír música o haciendo el amor sin prisas bajo este sol tibio de julio.

Me encuentro con la página que busca juzgar a los tres de las Azores y que como es lógico a mi me llama la atención por Aznar y no por los otros dos pájaros, suena la música de que en Navarra no habrá acuerdo de izquierdas y Rajoy promete un nuevo examen de reválida. Aquí en Madrid como somos la punta de lanza de los neocons españoles ya lo tenemos, así que cuando queráis os cuento de que va. Leo en algún sitio que Obama es un político que merece la pena y que los socialistas han recuperado la alcaldía de Lisboa con cerca de un 70% de abstención y mientras, Saramago dice que España y Portugal terminarán siendo un solo país que se debería llamar Iberia y que los portugueses estarían encantados si se les explica. Me duele la cabeza. Puede ser buena idea, aunque rompería España, eso sí.

Anuncios