Tirando p’alante

No siempre se encuentra la razón, el por qué, los motivos. Realmente no se encuentran casi nunca, así que el proceso de vivir se muestra principalmente como algo provisional, a la espera de mejor confirmación. Luego cuando nos equivocamos, cometemos el error de culparnos como si hubiéramos contado con todos los mimbres. No se rectifica en vidrio, ni en amor, lo que pasa que muchas veces miramos hacia atrás como una cierta venganza de nosotros mismos pero no tiene sentido. No se rectifica en la vida, es un camino de una sola dirección, una huida con pocos medios, precaria.