Sestear al atardecer

Hoy a la vuelta del trabajo me he quedado medio dormido sobre la hierba, disfrutando de un ligero aire y el sol de última hora. Al despertar del duermevela he visto dos enormes buitres justo encima de mí. No hablo en sentido figurado, literario, me refiero a esos enormes pájaros, imponentes en el cielo y desgarbados en el suelo como pocos.

Los buitres no hacen círculos sino óvalos y estoy convencido que vuelan solo por placer. Hay que revisar un montón de paradigmas.