Modernidad

Hace unos días me calcé unas zapatillas de deportes viejas de cuando yo tenía no más de veinte años. Mis compañeros de trabajo, mucho más jóvenes se quedaron impactados. ¿Son de verdad? Ya lo creo, viejas, pero de verdad. Resulta que estas zapatillas son ahora la meca de lo cool y si mi look fuera combinar estas zapatillas con unos vaqueros y una chaqueta, mi paso sería franco en las discotecas más selectas de la modernidad. Los ochenta triunfan.

Estoy despistado.