Cambio de rumbo

Hay gente que tiene mucha fuerza de voluntad, que se propone las cosas y las hace, que deciden cambiar de vida y ¡plas! lo consigue. No es mi caso. Tengo más el estilo de un enorme barco que desde que decide cambiar de rumbo hasta que lo consigue pasa mucho tiempo. Lo más difícil es tomar la decisión; en ese terreno soy de los que tengo que tocar el suelo con las manos, la pared donde dar la vuelta y que me tiene que doler para tomar cartas en el asunto. Luego está lo de aguantar el cambio, la constancia. En este terreno soy algo mejor, una vez tocado fondo me es fácil buscar la superficie a pesar de todo.

Claro que es verdad que el cuerpo de uno no siempre responde con sumisión a nuestros propios deseos y elige vericuetos y caminos para escaparse de nosotros mismos. Por eso desde que decidí ponerme a escribir en serio, solo he conseguido juntar tres o cuatro líneas. ¡Es tremendo! Ahora por las mañanas tengo mucho tiempo libre. Duermo poco y a las seis o seis y media de la mañana ya estoy despierto oyendo la radio y hasta no hace mucho charlando o mirando en Internet. Se acabó y decidí aprovechar todas esas horas en algo que me ayudase y nada mejor que ponerne en buena forma. Dicho y hecho, decido ponerme a correr y desde ese día tengo un sueño tremendo que no me permite madrugar antes de las siete y media de la mañana lo que como comprenderéis no me permite correr ni un poquitín. Mi cuerpo se resiste, mi mente quiere, mi voluntad lo decide, pero…

Se acabaron las revueltas; llevo dos días al trote y la firme decisión de seguir. Por ahora he cosechado dolor y ahogo, lo que no podía ser de otra manera. Me mantiene firme la promesa de un cuerpo más agradable y una salud mejor, si el cuerpo me respeta.

Hablando de dolor, al embajador de Israel en Costa Rica le han cazado vestido de sado maso y con una mierda como el sombrero de un picador. Se ve que le han tendido una trampa y lo peor es que le han quitado de en medio diciendo que lo que hizo no era ilegal, pero no estaba bien. Me ha dado pena el pobre embajador. ¿Qué tipo de relaciones sexuales debe tener un embajador? Me temo que solo las aburridas.