Perdiendo líneas de comunicación

El alcalde de mi pueblo me ha invitado a la ceremonia de colocación de la «primera piedra» de la piscina cubierta. Esta obra fue propuesta por mi en el año 1995 en mi tarea de concejal y recibió por parte de quien ahora me invita y sus colegas populares, una sonora pitada. La invitación de hoy no es por lo tanto como desagravio de su error sino como recochineo para que asista a uno más de los actos electorales de la derecha local. Me he disculpado por no poder asistir y le he pedido al alcalde que me invite a la colocación de la «última piedra». Veremos.

En este mismo ámbito la rotura de los verdes se consagra y los dos gallitos que se pelearon y rompieron el partido van a encabezar sendas candidaturas. Yo ando escribiendo el texto en el que les pediré a los vecinos que no les voten y espero la mayor repercusión del mismo. Ya os contaré.

Seguimos con pescao frito, que diría Eles. Andaba yo distraído en el trabajo, o lo que es lo mismo, mareando la perdíz en internet, cuando me he encontrado el sumario completo del atentado del 11M No he podido evitarlo y he comenzado a leer, detrás de un lenguaje judicial, en cierto sentido aséptico y en parte distante de lo que ocurrió el relato de lo que pasó resulta espeluznante. Luego me he acordado de la derecha furiosa y su teoría de que el PSOE encargó a ETA que encargara a unos árabes indocumentados la matanza y que luego ellos se volaran por los aires y me han dado ganas de vomitar. Paciencia.

En Madrid las clínicas en las que se practican abortos están siendo atacadas de una u otra manera. Pintadas, amenazas, denuncias de todo tipo. Hablamos de lo mismo, de los mismos y para los que no vivís aquí me gustaría retrataros lo que nos está pasando a los madrileños bajo el yugo de Esperanza Aguirre y Gallardón y no encuentro palabras. Vivimos una época triste, gris, retrógrada en la que los dineros públicos se quitan de donde hacen falta, se dan a organizaciones filonazis y se nos bombardea diariamente con la peor propaganda política que podáis imaginar. El ambiente es irrespirable y me temo que no seamos capaces de acabar con este horror en mayo.


Me llega la noticia de que el padre de Mavi/Almu/Javi/Falo está pachucho en el hospital y que, como no podía ser de otra manera, en medio del estrés del internamiento, su mujer, Victoria se ha golpeado rompiéndose la ceja. No es mala suerte, ni coincidencia, realmente no es nada más que un accidente, pero da que pensar en la atracción que tienen los problemas unos sobre otros. No es momento para muchas reflexiones sobre el tema, pero si que es verdad que tengo la sensación de vivir sobresaltado en relación a los padres, los hijos y para una persona que como yo tiene una visión más bien oscura del futuro, esta sensación es agobiante.Para colmo ando perdiendo líneas de comunicación, posibilidades, contactos; creo que me toca aislamiento y me preparo pertrechado de libros y de proyectos, y hablando de cuerdas y de líneas, comentaros que Maite ha decidido dejar de escribir en este cuaderno, de ahí la vuelta al nombre anterior.