No es lo que parece

Hay frases que delatan a quien las emite. «No es lo que parece» en lenguaje cinematográfico es una confesión de absoluta infidelidad sexual. Su equivalente política es «el proceso se ha realizado conforme a la legalidad». Solamente oirla ya sé que alguien ha cobrado comisiones, que todo es una estafa descomunal. La sensación de que la legalidad encubre un inmenso engaño es abrumadora.