Un clavo ardiendo

José Ángel Valente

Mientras pueda decir,
no moriré.

Mientras empañe el hálito
las palabras escritas en la noche,
no moriré.

Mientras la sombra de aquel vientre baje
hasta el vértice oscuro del encuentro,
no moriré.
No moriré.
Ni tu conmigo.

(post de Santi en 7planeta, sin su permiso.)