Al carajo con la paz

Se acabó la tregua y se esfumó la esperanza. Nos queda esperar a quién le darán el tiro en la nuca, o quien se sorprenderá al sentir como el bajo de su coche retiembla. Una vez más dos ecuatorianos los paganos de la historia y algunos los seguirán viendo como indeseables. Me duele España.


Fin de año con la familia, agradable, tranquilo y para la compañía seguro que más aburrido de lo esperado gracias a mi falta de ánimo y de salud. A la vuelta reencuentro a Mavi escribiendo y me alegra. En la semana que me queda de vacaciones espero poder contaros algo, ahora solo el saludo y las ganas de sentiros mientras leéis.