Una política ecologista

Las noticias sobre lo que ocurre con el medioambiente son alarmantes. Hace poco, quien fue candidato demócrata Al Gore, presentaba una película documental sobre el tema titulada en español «Una verdad inconveniente» y un anticipo del estudio de las naciones unidas sobre el cambio climático nos viene a decir que ni siquiera ganar la pelea perdida sobre la emisión de gases contaminantes nos evitará una serie de cambios drásticos. El fundamental será el aumento de las temperaturas.

Los aspectos relacionados con la naturaleza todavía no ocupan el puesto central en la política que deberían ocupar y para desgracia de todos, la mayoría de las veces el ciudadano individual resulta culpado de todos los males y castigado a remedarlos desde un cambio de vida personal que casi siempre es a peor. Es paradigmático el lamentable sistema de recogida selectiva de basuras que obliga al ciudadano a separar lo que la industria puede juntar sin el menor recato.

No me siento culpable ni creo que los ciudadanos de forma individual lo seamos de lo que está pasando. Mas bien parece que las políticas de los gobiernos, en el mejor de los casos no son ni mínimamente ecologistas.

El 1 de enero de 2007 entrará en vigor un reglamento de edificación que por fin obliga a que las nuevas construcciones tengan unos tímidos porcentajes de aprovechamiento solar; ¡Y ha costado años ponerlo en marcha! El pasado 8 de diciembre en España se produjeron 8.142 MW de energía a partir de molinos de viento, lo que supuso el 31% de la energía que se produjo en ese día. Los molinos españoles produjeron más que todas las centrales nucleares juntas y eso que hace años todos nos decían que esto era imposible.

Seguimos esperando que el mercado ponga en nuestras manos vehículos eléctricos, de aire comprimido, de pila de hidrógeno o similar sin que nadie obligue a las marcas a hacerlo. Tímidas acciones sobre biodiesel y bioetanol que para más inri en muchos casos no serán de ayuda sino que perjudicarán más. El poderío del lobby automovilístico es patente.
Nos mentían, nos mienten en este tema también, el cambio de las previsiones de futuro pasa por una acción política radical con legislación verdaderamente incisiva en los temas de producción energética, transporte y vivienda.