Al teatro

Chávez consigue el 62% de los votos en Venezuela y deja bien a las claras que no tiene rival. Las izquierdas socialdemócratas europeas estarán escandalizadas. El terremoto americano sigue adelante y es muy dificil encontrar gobiernos de derechas en el continente, es verdad que no todo es igual y entre Bachelet y Castro hay un abismo, pero sí queda claro que el foco del gran hermano norteamericano se encuentra en oriente y ha dejado o no ha sabido como parar el tsunami.

Huelga en Telemadrid. Los miembros del comité de empresa dicen que se les obliga a mentir y que están hartos. Hartos están los ciudadanos que no sintonizan la dichosa cadena. Nadie ve Telemadrid en Madrid, resulta infumable, dicen. Yo no la veo porque a mi pueblo apenas llega su señal. A veces las ondas son amables y nos libran de pasar vergüenza. Recuerdo nostálgicamente el interés con el que se recibió a esta cadena, ahora pienso que muy posiblemente no sea necesaria una cadena pública en Madrid, así no seguiremos pasando verguenza cuando otros más cercanos la emponzoñen.
Fanny Condado, a quién tuve la suerte de conocer este verano, es una de las protagonistas en el espectáculo «Los monólogos de la vagina». Ella es un terremoto, un encanto de mujer, seguro que merece la pena ir a ver su obra.

«Estaba preocupada por las vaginas. Estaba preocupada por lo que pensamos acerca de las vaginas, y aún más preocupada de que no pensemos en ellas …” .

A partir de más de doscientas entrevistas a mujeres de distinta raza, edad y clase social, la escritora americana Eve Ensler, construyo este texto que estrenó en Broadway en 1997 obteniendo un notable éxito y ganando el Obie Awards.»

Me recomiendan que me acerque a ver a Rafael Álvarez El Brujo. Las críticias excepcionales y quienes lo han visto, realmente agradecidos.

Recibo un email de un amigo de la infancia con la típica basura anticatalana para que no compre cava. Me deprimo, la basura crece y crece y nadie está absolutamente libre. Decido contestar. Me contengo. Me indigno y escribo una barbaridad. La borro. Finalmente le condeno al silencio eterno y se acabó.

Sube el paro. Es peor para las mujeres, claro que para las mujeres casi todo es peor. He perdido la cuenta de las asesinadas este año por compañeros, amigos y demás parientes. No entiendo las razones, de verdad, pero me asusta oir a alguna compañera como justifica cosas, como critica la forma de vestir de otras por provocativa. No entiendo nada, o no quiero entender o no sé mirar alrededor, o cierro los ojos, o me tapo los oidos o el ruido es tan ensordecedor que no me deja escuchar. Me siento culpable y no debería ¿o sí?