Fatalismo electoral

Mi pueblo ha sido empapelado con unas simples cuartillas que le recuerdan al alcalde del PP que tres de sus promesas estrellas no se han cumplido. No hay piscina cubierta, no hay viviendas sociales y no hay plan general. esto último es lo mejor que nos ha pasado en la legislatura, así que aun siendo un incumplimiento yo lo alabo.

Los promotores de la idea-denuncia, además de cobardes por no firmar la cuartilla cometen un error, común y muy típico de bienpensantes, que consiste en creer que la gente vota guiada por el sentido común y el espíritu crítico y que un alcalde incumplidor será castigado en la siguiente elección. Soy escéptico y lo soy no tanto por mi carácter melancólico sino por la experiencia acumulada. La mayoría de la población vota siempre lo mismo, pase lo que pase. Solo un pequeño porcentaje modifica su voto en base a factores objetivos y lo único que ocurre en alguna ocasión es que sectores de apoyo a uno u otro partido se abstienen.

Me gustaría equivocarme, pero me temo que no es el caso.


He invitado a Maite a escribir en los cuadernos. Si alguien más lo quiere hacer no tiene más que decírmelo. Por ahora algún problema técnico se lo impide, cuando lo consiga espero que podamos gozar de sus historias.