Una lección innecesaria

En estos momentos miles de personas se encuentran en su coche en medio de un enorme atasco. Espero que al menos se hayan divertido, no digo ser felices, pero si al menos disfrutar de la vida.

Oigo en la radio a un profesor de matemáticas que estas se hacen duras porque a los niños les damos las soluciones a problemas que no tienen. Estoy de acuerdo en lo fundamental y en la idea que subyace, que no solo a los niños sino a todos los demás, nadie nos da las soluciones de los problemas que si tenemos. Así que aprendemos lo inutil y nos dejamos en el tintero lo esencial. He oido en algún curso de esos a los que iba cuando era un profesional de la formación, que lo dificil es aprender a desaprender. Lo mismo son solo juegos de palabras sin mayor contenido, pero son sugerentes. Estamos viciados. Deberíamos borrar algunas cosas y sustituirlas por otras. ¿Y si las otras tampoco son útiles?
Leo a Nacho en un comentario: «Los ojos no cambian, es acojonante. Es lo que te muestra como está el otro en cada momento, varían según lo hace su ánimo, pero, en realidad, es la mirada lo que permanece de él, los ojos, la manera como la mirada abre el aire y te toca».

¿Quién nos enseña a mirar?


1. Para desarmar el grifo y poder acceder así a su interior, debe desmontar las llaves. Empiece levantando con un cuchillo las tapas de plástico de color, que ocultan los tornillos. Con un destornillador que entre en el hueco, quite los tornillos y retire las llaves tirando de ellas hacia fuera con fuerza porque son difíciles de sacar.

2. Con una llave inglesa, o una llave plana adecuada, afloje la tuerca que sujeta el tubo de salida del agua. No use mordazas o alicates, pues arañarían el cromado de la tuerca.3. Con la llave inglesa, desmonte completamente el mecanismo interior del grifo.4. Los grifos gotean cuando se deteriora la zapata. Esta se encuentra en la parte inferior del mecanismo. Retírela quitando la tuerca, en el caso de que la tenga, que la sujeta.

5. Sustituya la zapata vieja por otra nueva de sus mismas dimensiones. Las mejores son las de goma o plástico, pues las tradicionales de cuero se estropean mucho con el tiempo y el uso.

6. Cambie también la junta que impide que el agua se salga por entre el mecanismo y el bloque del grifo.

7. El cuello del grifo tiene en su base una junta llamada tórica, sirve para que no se pierda agua por la base. Sustitúyala también teniendo en cuenta que debe entrar un poco justa por el tubo para que encaje bien.