Los deseos

Buenas y cansadas noches. 3.800 km después de mi último texto debería tener grandes cosas que contaros y es verdad que las tengo, me faltan las fuerzas, pero en cuanto las reuna os hablaré de la selva negra alemana y de lo que se me ha pasado por la cabeza mientras contaba los kilómetros. La primera es que la distancia y el tiempo son pareja de hecho. La segunda es que me he sentido como un poeta oxidado intentando tejer versos en la cabeza. La tercera es que no siempre se puede cumplir lo que se promete, por más que lo desees, aunque esto no es noticia.