La memoria recuperada

Hace un montón de años que en el barrio donde vivía, en Batán, la asociación de vecinos organizó un concurso de murales en un enorme muro de hormigón. Unos cuantos nos decidimos a participar y el resultado fue este mural. No tenía título, o yo al menos no lo recuerdo, pero se podía haber llamado «La naturaleza está bajo el hormigón». He recuperado la imagen gracias a Maite que se ha sumado a la memoria colectiva de aquellos años y mirándola ahora me parece que éramos visionarios, incluso cuando los problemas apenas asomaban la patita por debajo de la puerta. El mural junto con el resto fue tapado y yo creo que habría que volver a pintarlo. Tiene sentido.
Estoy disfrutando con las colaboraciones de Mavi y Nacho sobre escribir, la comunicación, los cerros de Úbeda que para aquellos que no sepan de dónde proviene el dicho, procede del S.XIII cuando el rey cristiano Alfonso VIII, dispuesto a asaltar Úbeda, ubicó a sus caudillos en diversas lomas pidiéndoles que estuvieran atentos a la orden de ataque. Uno de esos caudillos era Álvar Fáñéz, que descubrió a una mora bañándose en el río fronterizo, quedando ambos cautivos, por lo que ignoró la orden de ataque del rey cristiano. El rey le preguntó al día siguiente donde había pasado la noche, a lo cual Álvar Fáñez le contestó: «Por esos cerros, Señor».
¿Dónde mejor que por esos cerros?
Me gusta el debate, me gusta oir a mis amigos y lamento tener que dejaros esta semana mientras visito a Francos y Germanos. Espero no irme por esos cerros y poder leeros en la habitación del hotel por la noche, cuando paremos después de cada jornada, en ese ambiente tan solitario que se vive cuando estás por ahí, trabajando.