Cansancio

Estoy muy cansado, ni siquiera el vuelo rasante sobre el Po entre las bandadas de pájaros, rozando los juncos, me reconforta. Abro las puertas del blog de nuevo, cerradas estos días por mi ausencia y para evitar psicópatas con manía persecutoria. De vuelta a los hospitales, las largas esperas en salas llenas de gente, los carteles de prohibiciones, los yonquis en el lavabo, las salas para veinte personas con más de cincuenta, los ancianos en los pasillos, semidesnudos, que te miran al pasar, incrédulos. Estoy cansado y en cierta forma aburrido.