Otro ciclo apurado

En la lista de fallecidos ayer en Madrid no aparezco, lo he leído en el periódico. Es buena señal y además previsible porque ayer no estuve en Madrid así que de haber muerto no aparecería en esa lista. Quizá en otra. Aunque también es posible que no todas las ciudades y los pueblos publiquen sus listas de fallecidos y de haber muerto en alguno de estos lugares mi nombre no aparecería a título póstumo en ningún periódico. No hay más vueltas que dar, estoy vivo, lo dice el periódico y mañana me tengo que reintegrar al trabajo así que no conviene enredarse en un quítame allá esa vida y sí empezar a pensar cual es el propósito para el nuevo ciclo. ¿Resistencia, -no pasarán- o una táctica agresiva que descoloque al enemigo?
Tengo que revisar las ofertas de fascículos de este otoño y me quedo pensando en el aserto de Jose que calcula las primaveras que le quedan para ver fructificar sus cosechas y que empiezan a parecerle escasas. Cronos nos devora como hijos suyos que somos
Vacaciones por encima de la media en Soria y en Málaga. El pueblo de Soria no lo puedo nombrar pues prometí dejar su nombre a buen recaudo. Viven tranquilos, tienen rio donde bañarse y ni siquiera hay turismo rural, una maravilla y además los amigos, las sensaciones recuperadas, las comparaciones con otros tiempos y las miradas cómplices, muchas canas y la misma sensación de proximidad. En Málaga la marabunta, el destrozo urbanístico y una playa fenomenal en Cádiz pasados los molinos de Tarifa. Por supuesto los amigos y la simplicidad de disfrutar del tiempo para uno mismo, de un helado sin cucurucho y de todas las cosas simples que a la velocidad que vivimos apenas podemos darnos cuenta de que existen.
El resto a pesar de cerrar los ojos a los periódicos, un estruendo criminal y para colmo la derecha ha decidido quemar Galicia.