Tremedal

Ahora que el mundial se ha acabado para el equipo español lo conveniente es hablar de la libertad. Mavi me cuestiona sobre este tema y me dice que si que somos libres para decidir y para utilizar nuestra fuerza interior con fines positivos o negativos. Yo soy más del palo de pensar que el grado de libertad es tan reducido si llega a existir que como decía mi primer profesor de matemáticas «es despreciable». Siempre me he preguntado como en matemáticas algo podía ser despreciable. Para Don Santiago, los pequeños restos lo eran, lógico para todo un militar franquista como era él, casi todos los alumnos éramos despreciables en el sentido de ínfimos, carentes de valor, luego vino otro Santiago y nos dijo que éramos unos fantáticos matemáticos y nos propuso en la pizarra que describéramos la ubicación de un punto que el había pintado,. Primero el problema, la soluciñon, la generalización teórica, después dos puntos, una recta, un polígono, las ecuaciones, las curvas y resultó que no éramos despreciables.
Tengo que ser condescendiente con el primer Santiago porque segurament él no era libre, asñi que su actitud era un simple producto de las circunstancias. ¡Qué mala suerte para nosotros!

Os regalo una palabra que recibí este fin de semana de manos de Emilia. Tremedal. Terreno semipantanoso, de turba que al correr o cabalgar por él, produce un sonido que retumba, como si la tierra fuera un inmenso tambor. Ahora imaginaros en vuestro caballo, al galope, en medio del tremedal, la espada al cincho, afilada, los ojos abiertos, la nariz atenta, las orejas hacia atrás para captarlo todo y los cascos retumbando las entrañas de la tierra.