Proyectos

Las mujeres de mi generación son excepcionales. Seguramente las de otras también, pero claro, yo conozco con algo más de detalle a quellas con las que he vivido y sobrevivido y no se me ocurre otra expresión. No es el momento de explicarlo aquí con detalle porque se me está ocurriendo una idea que con algo de tiempo y si algunas colaboran espero que cuaje en algo más que un simple comentario. Lo dejo aquí, por ahora, pero os aviso sobre mis intenciones, luego no os sorprendáis si os pregunto.
He conseguido germinar una semilla de mango. Ya sé que soy presuntuoso porque muy posiblemente la semilla haya germinado incluso en contra de mis manejos, pero dada mi posición en la escala evolutiva no tengo por menos de atribuirme el mérito. Mientras, se me secan los pinos que conseguí el año pasado y es que casi nunca es posible una felicidad completa. Hablando de felicidad, mi cuñada anda pasando en casa unos días a ver si el ánimo se levanta y puede volver a la carga contra la vida, que ¡joder! a veces parece que no nos quiere. Ayer terapia de risas, muchas, mis hijos, mi mujer, su hermana, y yo mismo. Yo creo que con un par de sesiones más la enderezamos.
Es muy posible que termine conociendo Italia. El viaje es de carácter profesional, pero como se trata de remolcar una avión desde Milán a Madrid la cosa tiene pinta de viaje iniciático. A ver si tengo suerte y lo hago y aprovecho y maduro sobre algunas ideas que me rondan y de paso os cuento como es eso de arrastrar de un avión.
Sexo. Estoy dándoles vueltas a los placeres sexuales. Me inclino por el abrazo como muestra de cariño, los franceses lo saben bien «Je t’embrasse» para decirse que se quieren y entre los hombres era el máximo para saludarse, eso si, con palmadas incluidas. Yo he cambiado y a los hombre que quiero les beso, me gusta esa sensación de proximidad a su piel, con las mujeres es distinto, siempre lo ha sido.
PD el éxito de comentarios de la ensalada de pimientos y mi devoción por mi público me empujan a incluir algna receta más. Lo estoy pensando y creo que lo mejor es tirarme por algo realmente sublime. James Bond y su martini o su alter ego culinario que es la sopa de ajo..