Retrovisor

El juego de la Oca es uno de los más sencillos, infantiles e infernales juegos de mesa que conozco. Por cierto, de pequeño tenía un libro, que tengo que recuperar, que se llamaba «todos los reglamentos de los juegos de baraja y de salón», o algo parecido. Estábamos en lo de la Oca. Desde un inicio y sorteando toda serie de dificultades hasta la Oca, pero con las muy temibles casillas que te llevaban inexorablemente a empezar de nuevo. Se ha escrito mucho sobre el tema y su posible representación de la vida misma, de sus avatares, otro por cierto, ¿porqué se llaman avatares las caritas que se utilizan en los chats? decía de sus avatares y como representaba fielmente el devenir mismo de la existencia.
Tengo la sensación de que me ha tocado volver a empezar y es muy posible que esa sensación provenga de mi inclusión en una lista de correo con mis antiguos amigos-compañeros-scouts de la infancia. Hasta ahora me he resistido pero ayer me di de alta, mandé fotos de hace 30 años, me recibieron con calurosos y cibernéticos abrazos y hoy he empezado a comprobar que están ahí, ahí siguen y muy posiblemente sean los mismos que hace años amé, odié e incluso olvidé.
La diferencia es que no nos vemos, los correos van y vienen y se limitan a producir la sensación de viaje en el túnel del tiempo de la memoria. De Oca a Oca y tiro porque me toca.
Desmelenados. Los Ppeeros estan desmelenados. Las últimas encuestas les han dado empate técnico, que a diferencia de otros empates se produce cuando ya estás muy cerquita, y se han creido que es producto de su política borroka. La última vez que estuve en Euskadi, los jóvenes de Jarrai ponían en sus txoznas de las fiestas el cartel: » Borroka bai, jaiak ere bai» (Lucha si, fiesta también). El lema del PP es borroka bai eta borroka ere bai. (leña hasta que el mono suelte la cadena) en traducción libre. Yo más bien creo que lo del empate proviene de la desafección electoral de muchos de los votantes socialistas que a estas alturas del partido se muestran algo díscolos a la hora de decir al entrevistador que repetirán elección. Claro que luego llegará el día de las votaciones y a muchos izquierdistas exqusitos les entrará el canguelillo de ver gobernar a Acebes de nuevo y repetirán voto. Esto funciona así. De puente a puente y tiro porque me lleva la corriente.