La milicia

Decía Juan Mari Bandrés cuando se debatía sobre la necesidad de silenciar en los medios de comunicación a los etarras, que lo mejor era dejarles hablar, que si les oyes te curas y lo mismo pasa con los militares. Hay que dejarles hablar para que cunda, más si cabe, el tradicional antimilitarismo español de los últimos 50 años. Tenemos que empezar a pensar en acabar con este ejército. Prescindir de el de forma absoluta, radical, para que deje de ser albergue de personajes dedicados por la fuerza de sus armas a arreglar la vida de los demás ciudadanos. República y eliminación del ejército se me antojan dos buenos objetivos de principios de año.
Mis amigos fumadores empedernidos lo están pasando mal con la nueva ley antitabaquismo. Yo espero que poco a poco se acostumbren y los que tengan más coraje aprovechen la ocasión para abandonar la tiranía del tabaco. Y los que piden una regulación similar para la marihuana, apoyo total. Ya no quedan argumentos en contra.