El emigrante

Cuando una mujer se queda embarazada no hace nada mças que ver a otras embarazadas. Bombos por doquier, parejas felices de matrimonios con recién nacidos, bueno, eso si es entre optimista y del montçon, que si es como un servidor, lo único que se le aparece en cada esquina es una visión terrible de niños con problemas y tremendas mutaciones.
Modificamos la realidad que percibimos en función de nuestras necesidades. Esto es más viejo que mear pero viene al cuento de lo que me está pasando últimamente. A veces veo emigrantes., pre emigrantes, para más señas. No son africanos que busquen futuro, esos los llevo viendo desde hace unos cuantos años, veo españoles con ganas de encontrar un trabajo en Singapur o una granja en medio de Australia. Lo dicen por lo bajini en las cenas de amigos donde se quejan de una empresa axfisiante y de una densidad política entre curas y fachas que ahoga. Ojo digo fachas y digo bien, que algunos de estos opinadores tertulianos ya me han aclarado que la derecha española no es fascista, fascista era Ridruejo, estos son conservadores. Para mi son fachas. Y yo se que cuando les califico asín, se me entiende, aunque es verdad que el apellido de conservadores les va. Les das una constitución que no quieren y a la vuelta de los años se convierten en ultraconstitucionales. Les das un divorcio a la fuerza y al rato están divorciandose por la pata abajo. No les gusta cambiar, nada, pero una vez cambiado, no les toques lo nuevo que ya es clásico para ellos. Así que los que somos más de culo inquieto no hacemos nada más que toparnos con estos torreznos a cada década y estamos hasta los mismísimos de aguantarles. Por eso lo de la representación de bañadores en las islas Fijii, por tomar distancia.
El caso es que cada vez me calientan más el oido con la cosa de pirarse del país, debe ser cosas de tradición de izquierdas, lo de emigrar, por las buenas o por las malas.