Solo se oye la portadora

El gobierno estadounidense está enfadado con la cumbre iberoamericana por su apoyo a Cuba. El PP que mimetiza perfectamente al gobierno Bush también ataca a Zapatero por el comunicado y los grupos de extrema izquierda se muestran eufóricos con lo ocurrido. Los grupos de extrema izquierda de este país son castristas hasta la médula por razones poco claras aunque debe ser porque en este país casi todo es al revés en lo político que en el resto del mundo, de lo contrario no soy capaz de entender como los luchadores de la libertad se muestran tan entusiastas con un dictador..
Estamos todos más tranquilos con los migrantes africanos. Andan sobreviviendo como pueden entre el Sahara, los cuarteles marroquíes y la frontera. ¡Siempre que no vengan a invadirnos!
Descolgado de la política local y por lo tanto más tranquilo, he decidido desengancharme de otra tiranía, el messenger, si, ya sé que lo normal en otoño es empezar una colección de fascículos o apuntarse al gimnasio, yo sin embargo he decidido soltar amarras antes de que me quede anclado. Antes encendía mi PC y automáticamente me enganchaba, clientes, amigos y otros personajes se asomaban a la ventana del chat y yo siempre estaba allí, ahora sé que solo hay que abrir la puerta cuando te llaman. De todas maneras la incomunicación ya había llegado, así que los medios técnicos no cuentan.
Ayer me encontré con mi hermana en el aeropuerto. Ni me miró, ni me habló y no la culpo pues quien tomó distancia fui yo y por lo tanto soy el responsable de la situación. Esto me enseña una vez más que al final tomamos partido por aquellos con los que vivimos y que el resto del mundo termina siendo menos importante.
Laura: Nunca me habías dicho esto.
Jaun: Nunca había tenido necesidad, ni la distancia adecuada para decirte la verdad, en todo caso lo curioso de todo esto es que tu no fueras consciente, que no supieras ni intuyeras nada. Yo estaba equivocado.
Laura: Quizás si lo hubiera sabido….
Jaun: ¿si hubieras sabido? ¿qué hubieras hecho, qué hubieras dicho? Ahora es igual lo que sepas o lo que sientas, yo me tengo que ir
¿Tan de repente?
Si, ya ves, las cosas ocurren en un instante y las decisiones importantes apenas se tarda un segundo en tomarlas. Me voy en dos horas y ni siquiera se muy bien a donde.
¿Te pondrás en contacto conmigo cuando puedas?
¿Para qué?
Es verdad, ¿para qué?
Jaun cuelga el teléfono, recoge la pequeña maleta que le han indicado que podría llevar y se dispone a partir a un destino desconocido que le convertirá, a pesar suyo, en un personaje central de la historia del Islám.