Vino de Losar de la Vera

Me molesta encontrame los botes de cerveza en la nevera sin sacar de esa especie de malla de plástico con la que se venden. Esto es una muestra más de mis manias, paranoias o como quiera que se llamen. Acabo mi primera semana lejos de la política local con la sensación de tranquilidad propia de quien no tiene culpa de nada y con un punto de aburrimiento. Para quitarme el mal rollo he estado en algunos pueblos de la sierra pobre madrileña a ver si encuentro una casa para refugiarme. Horcajuelo y Puebla han sido los visitados y me han sorprendido con una belleza fuera de lo que estaba acostumbrado. 40 vecinos, no hay tiendas, no hay nada, se asemeja al paraiso y ya solo me falta saber si encontraré con quien compartir el placer. ¿que valen las cosas? No pregunto lo que cuestan , sino lo que valen y lo digo por los precios espectaculares que tienen las casas en estos pueblos. ¿Están locos?

He recibido semillas de Noni, fruta tropical que en mi vida había oido pero que resulta con cualidades curativas, sanadoras y mucho más. Esta primavera lo sembraré y veremos que pasa mientras espero las respectivas campañas de derecha e izquierda sobre el estatuto catalán con el ánimo más bien escéptico sobre lo que me van a decir. No sé, ahora mismo como me me chupa un pie, que diría Lindo, escritora de culto para mi. Hablando de escritores me he comprado el libro de reverte: Gudari Gávez, ya os contaré y todo esto en el fin de semana que he terminado mi última botella de vino de Losar de la Vera de mi amigo ex-cosechero Jose, así que ya solo me quedan recuerdos de La Vera.


El resto, sigue más o menos igual. El asunto de los migrantes de centro de áfrica sigue siendo como una herida purulenta que alguien está pretendiendo curar con agua del carmen. Se ha pedido contundencia a Marruecos, mejor dicho, la derechona pide dureza, militares, fragatas y todo aquello que consiga parar a todos estos parias que intentan escalar la malla de la pobreza. Marruecos ha sido obediente y se ha liado a tiros, y los que sobreviven son llevados al desierto a ver si hay suerte y se mueren. Lo peor es que el PP vive bien de todo esto, hay una mayoría social a favor de toda esta aberración, así que nos esperan tiempos difíciles, eso si, no tanto a nosotros como a estos «subsaharianos».¿Quién inventará estos eufemismos?


El martes han anunciado lluvias en Madrid, más nos vale