Adiós, hasta la vista

Por fin dejo la política, o más bien la militancia activa. Acabo de anunciarlo como portazo final del enésimo debate cainita de la izquierda a la izquierda y me siento bien. Un peso menos, un lastre que tiro y que espero que me permita elevarme del barro en el que he estado enfangado últimamente. Ahora solo me queda controlar la sensación de haber tirado a la basura un montón de años de lucha sindical primero y política después.
Tendría que contaros algo más, pero entre el mal cuerpo de este fin de semana y haber escuchado a un militar hablar de la patria, la historia secular y algunas otras cosas, estoy haciendo recuento de bienes, balance de liquidación y he sacado el mapa para ver un destino lejos de este pais ingrato