Tortas en el congreso

Me gusta ver el tour de Francia. Entre la siesta y la molicie, ver el esfuerzo de los corredores en el Tourmalet o en el côl D’aubisque resulta alentador. Además es como una señal de las vacaciones, si vemos el tour es que se acercan los días de asueto. Hoy he visto como un gallego llegaba el primero a la cima del último puerto con cerca de un kilómetro agónico; pues eso me pasa a mi, que se que me queda muy poquito, pero el esfuerzo es extenuante y cada día de trabajo es un repecho al 10%. Casi no puedo más y lo único que me consuela es que el dolor está muy cercano al éxtasis así que lo mismo cualquier día de estos tengo un reventón de placer, que ni os cuento.
Más bombas en Londres. habrá que esperar y ver pero el tema pinta mal. A los terroristas vocacionales se suelen sumar muchas veces los seguidores de la noticia, los emuladores, los que quieren salir en los medios aunque sea destripando a los transeúntes.
Un diputado del PP ha estado a punto de partirle la cara a Rubalcaba. Me parece exagerado lo dicho. Por las escenas que he podido ver, el macarra de turno hizo ese famoso ademán de irse a por el otro esperando que los compis le agarren, lo único que le faltó es decir lo de «dejarme solo…» Lo que si dijo es «no tienes cojones de decirme eso fuera…» o algo parecido, que es lo que un macarra que se precie le espeta al otro para evitar la pelea en el local y así no romper el mobiliario. ¡Qué espectáculo! Por fin los videos de primera iban a contar con material autóctono de peleas parlamentarias y no con esas cintas de orientales que se dan gorrazos en el hemiciclo. La cosa, como en la realidad, no fue a mayores, el macarra se conformó con enseñar pecho y el ofensor-ofendido se marchó lentamente sin mirar atrás. Los que le conocen dicen que el diputado del PP hizo honor a su estilo y la verdad es que la estrategia del partido, poquito a poquito nos acerca a las manos. Esperemos que solo sea entre los parlamentarios.
La cosa tenía que ver con la muerte de once trabajadores en un incendio colosal en Guadalajara. La oposición intentando sacar tajada y el gobierno encastillado en la mayoría. Una historia que resulta y más que aburrida, irritante. La famosa diputación permanente del congreso cuya única misión es decir que no a todo lo que la oposición plantea.
Llevo un par de días especialmente nervioso por la noche. Sueños, insomnio. Algo barrunto, como los animales.