Deep impact

Por higiene mental y personal había que retirarse de la primera línea y descansar al menos unas horas y eso es lo que hice ayer, a medias, pues el mundo, así definido es muy insensible a casi todo. Para los que no estuvistéis, como yo, en el acto de despedida a mi suegro, deciros que una vez secuestrado el cadáver por la rama integrista de la familia, se celebró entre amigos y en ausencia del finado, que alabaron de Manuel lo mucho que podían y como es lógico no criticaron lo que ya no merecía la pena. Pues poco más que decir de él. Gracias a los presentes, a los que llamasteis disculpandoos por la distancia o la premura, a los que aun ni lo sabéis pero cuando os enteréis os entristecerá como nos ha pasado a nosotros. Me queda una lección de entre muchas de las que he aprendido en este tránsito de los últimos cinco meses. Tengo muy pocos amigos y seguro que es producto de mi forma de ser.


Piqué ha tirado la piedra, ha pedido perdón y ha cumplido con el rito tantas veces visto y no por eso menos curioso de ser el traidor que dice lo que nadie se atreve. Muerto el mensajero ya será más fácil para el PP acabar con la etapa anterior y empezar a mirar el futuro con idea de reconquistar el poder. No tengáis miedo, lo tienen difícil.


El conflicto por el agua está desatado. Ayer oí al presidente de Castilla la Mancha decir que esto es una guerra y que los CCMM la van a ganar. Solo por la frase merecería que un pájaro le cagara en un ojo, se le produjera una infección y quedara ciego para siempre a ver si con la oscuridad exterior se le ocurre encender alguna luz en el cerebro. ¡Qué bestia! y luego la gente se pregunta que es lo que pasó en los Balcanes; pues ni más ni menos, que los cenutrios como el ínclito presidente eran multitud.


La plana mayor de la política española está en Singapur a ver si les dan el contrato. Por mi pueden llevarse los juegos a donde quieran y en esto, una vez más, me reconozco como una apátrida de tomo y lomo.