Días fáciles y difíciles

No soy persona dada al esoterismo ni a creencias que necesiten un plus de fe. Dicho de otra manera más bien soy de la cuerda de Santo Tomás que era Santo y tení­a fe, pero también necesidad de una dosis de empirismo. Sea como fuere, o como soy, ando desde ayer dándole vueltas a porqué habría decidido poner en marcha esta bitácora justo ahora en el filo de la navaja entre el año del trabajo y el mes del descanso. ¿¿Ruptura o coincidencia?

Silvio Rodrí­guez vuelve a España el 8 de septiembre.


.Acabo de leer que ayer fue un dí­a terrible en Irak, me temo que en muchos paises má¡s el dí­a ha sido terrible, en algunos la mala racha dura años pero no son interesantes para el ojo vago del español medio o para los editotres de periódicos que abren las guerras y las cierran como quien no quiere la cosa. Eso sin contar lo terrible que ha podido ser el día de ayer para muchos en los paises en donde los dí­as nunca son terribles, por lo menos oficialmente, como en España, que quitando el 11M es un paí­s estupendo, con sus más y sus menos, pero estupendo.


Empiezan las fiestas de mi pueblo. En mi pueblo como en todos los demás hay fiestas por estas épocas. No porque lo dicte la tradición, sino más bien porque en aquellas oscuras fechas de los años 60 o 70 alguien decidió que puesto que la riqueza de Chozas que así­ se llamaba, la traí­an los veraneantes de Madrid, no estarí­a mal homenajearles con unos toros y algo de música. Los toros siguen, la música dura hasta las 6 de la mañana y el grupo de los cabreados con las fiestas aumenta de forma exponencial. Ya os contaré, pero me temo que nada bueno.


Y poco más por hoy. Los americanos del norte, la mitad progre, anda con los ojitos chisposos pensando que se van a poder, -que nos van a poder- quitar de encima al energúmeno de su presidente. Me temo que no será fácil y me temo algo peor: que el que venga haga lo de Blair que nos pareció estupendo cuando acabó con la derecha inglesa y ahora estamos como con los malos pasteles con una náusea que ni te cuento.Sed buenos, si podéis Al releer el tí­tulo de hoy me acabo de dar cuenta de que tení­a en la cabeza algo distinto a lo que luego he tenido en las manos. Me pasa a menudo y me tiene algo preocupado, no por mi, sino por los demás que a veces se confunden conmigo. Dí­as fáciles quizá mañana, hoy nos han tocado cuesta arriba